La historia del futuro es la de un tiempo heraclidiano: todo fluye, nada permanece. Es un tiempo que parece desgastarse rápido y acaba siendo sustituido. Veamos, pues, la evolución del futuro simple de indicativo desde los tiempos prehistóricos hasta la actualidad.
¿Qué es exactamente el griego antiguo?
Con el nombre genérico de griego antiguo nos referiremos a todo el griego homérico, arcaico, clásico, helenístico, etc., sin hacer distinción entre los distintos dialectos, aunque normalmente se trate del (jónico-)ático típico de autores como Platón.
Hablo brevemente de esto en mi clase de introducción al griego antiguo:
Introducción al griego antiguo
El griego antiguo es una lengua indoeuropea que tenía diversos dialectos inteligibles entre sí. Es una lengua (y cultura) muy importante para el español, pues los romanos basaron en buena parte su propio pensamiento en el griego y adoptaron y adaptaron muchísimas palabras y construcciones del griego al latín, como, por ejemplo, las palabras «idiota» o «gobernar».
Puedes aprender más sobre la evolución del griego desde el protoindoeuropeo en mi curso de lingüística indoeuropea. Puedes empezar ahora mismo con la primera clase:
¿Pueden los griegos actuales entender griego antiguo?
Según parece, la mayoría de griegos actuales no entienden el griego antiguo. ¡Una lástima! No pierdas tú la oportunidad de aprender griego con mi curso de griego antiguo desde cero.
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Contenidos sobre griego antiguo
Estos son los contenidos publicados hasta ahora en los que se trata o se menciona el tema en cuestión.
Por qué bebemos leche y no latte: la inflexión, la yod y la wau
Después de unas reglas fundamentales de la evolución del español desde el latín, pasamos alguna que otra vez de puntillas por el tema de la inflexión intentando no meneallo demasiado, no fuera a ser peor. Incluso llegamos a omitir su mención por completo en algunos étimos cuya evolución no se explica sin ella.
¿Cómo influyeron las lenguas prerromanas en el español?
Los romanos pusieron pie en la península ibérica en el año 218 a. C. para poner freno a la expansión cartaginesa durante la segunda guerra púnica. Aunque Hispania se romanizaría (y latinizaría) con relativa rapidez, es evidente que antes del desembarco de los legionarios de Gneo Cornelio Escipión ya había allí otras personas y que estas hablaban sus propias lenguas no latinas, es decir, lenguas prerromanas.
¿Por qué suenan tan parecido el español y el griego moderno?
Avatares histórico-lingüísticos (no compartidos en tan gran medida con otras hermanas como el francés, el portugués o incluso el italiano) han hecho que tengamos dos lenguas que, al oído no entrenado, se parecen bastante. Podría parecer que los griegos hablan una especie de español inventado.
Etimologías familiares
En el vocabulario de las diversas lenguas indoeuropeas es muy frecuente encontrar varias familias léxicas con miembros comunes, como por ejemplo los números, las partes del cuerpo y las relaciones familiares.
Aun así, hay veces en las que el latín se apartó en mayor o menor medida de las otras lenguas indoeuropeas. A su vez, posteriormente, el español a veces se apartó del léxico latino que podríamos considerar estándar.
Todo esto lo veremos en este artículo.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Etimologías perfectamente fáciles (y alguna difícil)
El verbo «hacer» (o más bien el latino ‘facio’) es la base de muchas palabras que usamos cada día, por lo que hoy trataremos algunas de estas etimologías perfectamente fáciles (y alguna un poco más difícil).
Veremos la etimología del propio verbo «hacer» y curiosidades como por qué el contrario de «fácil» es «difícil» y no *«difácil» o por qué algunos tiempos verbales son perfectos y otros imperfectos si son todos válidos por igual.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
El verbo que vale para todo
Cuando un extranjero viene a la península, se asombra de la cantidad de veces que oye una palabra: «vale». Los propios españoles no son conscientes de ello, pero basta con tratar con algún extranjero que lleve al menos un par de días por aquí. A la primera ocasión que uno diga «vale», es muy posible que el extranjero repita la interjección no sin una sonrisa en la boca.
¿Y por qué tenemos el «vale» todo el día en la boca? ¡Posibles razones y unas cuantas etimologías relacionadas en este artículo!
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Posibles etimologías de «tocayo»
La etimología de «tocayo» es controvertida, pues se suelen aportar al menos dos posibilidades: la romana ‘ubi tu Gaius, ibi ego Gaia’ y una palabra de la lengua amerindia náhuatl. Veremos muchas razones por las que la etimología romana no tiene demasiada base a pesar de estar apoyada por etimólogos de la talla de Corominas.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Etimología de «estudiante» y «alumno»
Recuerdo que, durante la carrera de Filología Clásica, una profesora nos aconsejaba de vez en cuando que nos consideráramos estudiantes mejor que alumnos. Aunque actualmente ambas palabras vienen a significar lo mismo en líneas generales, su recomendación era más bien un juego etimológico.
Veamos por qué nos decía a nosotros, filólogos en ciernes, que nos comportáramos más como estudiantes que como alumnos.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
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Un par de etimologías de «duelo»
Dicen los psicólogos que la etimología de «duelo» se relaciona con el momento en que una persona tiene un combate interno, pero esto no es sino una etimología popular. Hoy vamos a hablar de la etimología de «duelo», en sus dos acepciones: la de un enfrentamiento entre dos personas y la que es más o menos sinónima de «luto».
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
El veloz murciégalo comía almóndigas con el crocodilo
No hace falta ser filólogo para criticar los usos y costumbres de la lengua ni —digámoslo así— las normas de la RAE; lo que sí sería menester es, antes de escribir sobre lengua en un blog el miriadésimo artículo criticando que haya tal o cual palabra incluida en el diccionario, como «murciégalo» o «almóndiga», investigar un poco, porque, por mucho que guste por norma general criticar a los académicos, lo que hacen suelen hacerlo por alguna u otra razón, por muy arcana y sibilina que pueda parecer.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Ahora en serio: ¿para qué sirven el latín y el griego hoy en día?
Muchos ya conocerán la preguntita, quizá por haberla recibido a menudo, quizá por haberla formulado ellos mismos: ¿y eso para qué sirve? Para responder a esta pregunta, muchos profesores, estudiosos y simples aficionados han escrito cantidad de artículos que, en mi opinión, suelen quedarse en lo superficial, en lo anecdótico, todos resumibles en que el latín y el griego sirven para conocer las etimologías de las palabras del castellano. Suelen estar estos artículos trufados de ejemplos de etimologías efectivamente curiosas, así como anécdotas ocurrentes.
Yo, como filólogo clásico, contribuiré con otro artículo más, aunque intentaré —que no sé si lo conseguiré— dar una visión más realista y útil, tomando, remozando y añadiendo argumentos a favor de la enseñanza de las lenguas clásicas.
Etimologías epistolares
En los últimos años, con la prevalencia de internet, el mundo epistolar es ya algo del pasado. Sin embargo, hoy le dedicaremos un artículo a algunas etimologías epistolares: «carta», «epístola», «misiva», «fecha», «data», «pos(t)data», ‘post scriptum’…
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
La raíz indoeuropea del verbo «ver»: he visto, luego sé
El español, así como la mayoría de lenguas europeas, procede de una hipotética lengua primitiva llamada protoindoeuropeo. Hoy haremos unas breves pero curiosas reflexiones sobre la etimología de «ver» ya desde la protolengua, en que se ha convenido que tiene la raíz *weid-. El verbo «ver», como digo, nos ha llegado desde el indoeuropeo a través del latín ‘videre’ [ˈwidere].
Veremos esta raíz en el español desde el latín, el griego antiguo y otras lenguas, y cómo se relaciona el ver con el saber.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
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Etimología de «dragón» y su relación con las serpientes
En español, así como en la mayoría de las lenguas modernas, un dragón es un ser distinto a una serpiente, aunque tienen cierta similitud. Un dragón suele referirse a estos seres fantásticos, casi mitológicos, rojos o verdes, que escupen fuego por la boca. Sin embargo, para los griegos, un δράκων no era otra cosa que una serpiente.
Para entender el porqué, veamos la etimología de «dragón». De regalo, unos versos de Homero.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Etimología de «metafísica»
A muchos nos habrán dicho que «metafísica» es lo que va más allá de lo físico; pero la etimología de «metafísica» no es tan clara ni evidente como parece…
Haremos un repaso a dos teorías principales y para ello nos valdremos del análisis del filósofo italiano Giovanni Reale en sus estudios sobre la «Metafísica» de Aristóteles.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
Etimología de «eco»
El origen de la palabra «eco» para significar la repetición de un sonido viene de la mitología griega, concretamente del mito de Eco y Narciso. Resumiéndolo, Eco era una ninfa que, por su excesiva elocuencia, con la que se burló de Hera, fue castigada a no poder decir más que unas pocas palabras.
En esta entrada te traduzco la hermosa versión que narra Ovidio en sus ‘Metamorfosis’.
¡Hay más etimologías! Aquí unas cuantas:
escrutinio ✦ materia ✦


