del castellano
Origen, historia y anécdotas del castellano
Etimología de la palabra “idiota”
Publicado el 6 de Julio del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosIdiota es una palabra que hoy en día se usa más que nada como un insulto, según el DRAE para referirnos a alguien “Engreído sin fundamento para ello”. Sin embargo, muy poco tiene que ver esto con el origen etimológico de la palabra, que llegó al español a través del latín idiota, idiotae, desde el original griego ἰδιώτης (*idiótes). Sobre por qué esta palabra, aun terminando en -a, se usa para el masculino (y obviamente para el femenino), ver este artículo.
En este adjetivo encontramos la raíz ἴδιος (*ídios), que en griego era lo privado, lo particular, lo personal. Con esta misma raíz tenemos otros sustantivos como idiosincrasia (DRAE: “Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”) e incluso idioma (DRAE: “Del lat. idiōma, y este del gr. ἰδίωμα, propiedad privada. Lengua de un pueblo o nación, o común a varios”).
Por tanto, en principio, el idiota era simplemente aquél que se preocupaba sólo en sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin prestar atención a los asuntos públicos y/o políticos. Pronto esta palabra se convirtió en un insulto, ya que en la Antigüedad grecorromana la vida pública era de gran importancia para los hombres libres. Ser un idiota (como persona preocupada sólo de lo suyo) se convirtió en ser un idiota con la acepción actual, ya que en la democracia era considerado deshonroso no participar de ella.
De hecho, en la corriente estoica se veía como obligación del hombre sabio el ser un hombre público y político, por lo que despreciaban duramente a los epicúreos, para quienes la vida política no era más que una fuente de problemas, sufrimiento y, por tanto, infelicidad.
Sobre la metafísica
Publicado el 27 de Abril del 2008 en la categoría de Etimología | 1 comentarioTranquilos, que no vamos a ponernos a filosofar… no al menos de forma profunda, sino como siempre. En este caso, vamos a ver cuál es el origen de la palabra metafísica. Seguramente, a muchos de nosotros nos habrán dicho en las clases de Filosofía que el origen de esta palabra es el que explican, por ejemplo, en la Wikipedia española:
La Metafísica (lat. “metaphysica”, del gr. “metá” = “tras, más allá” y “phýsis” = “naturaleza”, es decir, “lo que viene después de la naturaleza”, “más allá de lo físico”) es la ciencia fundamental de la filosofía.
Realmente, la etimología de esta palabra es mucho más prosaica, así como más curiosa y anecdótica. En el DRAE encontramos una pequeña pista:
(Del gr. tardío μετὰ [τὰ] φυσικά, después de los [libros] físicos, designación que se aplicó en la ordenación de las obras de Aristóteles a los libros de la filosofía primera).
Efectivamente, metafísica pasó a significar lo que ya todos sabemos, pero la formación de la palabra fue mucho más anecdótica de lo que cabría esperar.
El responsable de esto, según la tradición, fue Andrónico de Rodas, que catalogó y ordenó toda la obra de Aristóteles. A la hora de situar sus obras en las estanterías, lo hizo ateniéndose al título y a la temática. Los libros que trataban sobre el alma y la personalidad no tenían título, así que los puso tras los ocho libros de física, de modo que cuando los estudiosos los querían pedir, por no tener estos libros un título, tenían que referirse a ellos como “los que están después de los libros de física”, que en griego (de forma muy sintética) vendría a ser μετὰ τὰ φυσικά (leído metá ta fisicá).
La etimología de la palabra “hombre”
Publicado el 22 de Abril del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosLa etimología de la palabra “hombre” es realmente curiosa e incluso podría decirse que bastante profunda. Como bien dice el DRAE, “hombre” proviene del latín homo, hominis, exactamente del acusativo hominem. En latín venía a tener más o menos las mismas acepciones que tiene hoy en día en español. Nos quedaremos con unas cuantas líneas del DRAE:
hombre.
(Del lat. homo, -ĭnis).1. m. Ser animado racional, varón o mujer.
2. m. varón (‖ ser humano del sexo masculino).
3. m. Varón que ha llegado a la edad adulta.
En cuanto a la evolución desde el acusativo latino hominem hasta nuestra actual palabra “hombre”, es sencillo: la m final se pierde por casi no pronunciarse, la i intermedia, al ser breve, se pierde también. Nos queda entonces la palabra *homne, que fue ampliamente utilizada a lo largo de la Edad Media, normalmente sin la h inicial, quizás por la incultura que imperaba en aquellos siglos, quizás porque *omne se pronunciaba sin aspirar la h (recordemos que hasta hace escasos siglos, era costumbre aspirar la h como en las lenguas germánicas) y por tanto no había necesidad de escribirla. Así lo encontramos, por ejemplo, en El conde Lucanor del Infante don Juan Manuel (siglo XIV): “Patronio, un omne vino a mí et díxome muy grand fecho et dame a entender que sería muy grand mi pro”. Finalmente, por rotacismo, la n pasó a r y se añadió una b antes para facilitar su pronunciación.
Pero entremos en materia: ¿cuál es entonces el origen etimológico de la palabra hombre?
Origen de la palabra “eco”
Publicado el 19 de Abril del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosVeamos qué dice el DRAE sobre el eco. Nos vale con la primera acepción, aunque tenga otras muchas más, para el cometido de esta entrada.
eco.
(Del lat. echo, y este del gr. ἠχώ).1. m. Repetición de un sonido reflejado por un cuerpo duro.
El origen de la palabra eco para significar esa “repetición de un sonido” viene de la mitología griega, concretamente del mito de Eco y Narciso.
Resumiéndolo, Eco era una ninfa que, por su excesiva elocuencia, con la que se burló de Juno, fue castigada a no poder más que decir unas pocas palabras.
Un día en el bosque, vio al joven y bello Narciso y se enamoró de él. Por cobardía no se acercó a él, sino que lo contemplaba desde la distancia, escondida entre los arbustos. Al notarlo, Narciso le hacía preguntas, a lo que ella respondía con brevedad con las mismas palabras de Narciso. Finalmente, rechazada por éste y avergonzada, huye a las cuevas, donde poco a poco, por la tristeza del rechazo, va menguando hasta que sólo le queda la voz.
Etimología de “atlas”
Publicado el 14 de Abril del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosTodos sabemos lo que es un atlas. Citando al DRAE, un atlas es una “colección de mapas geográficos, históricos, etc., en un volumen”. Hasta aquí todo está absolutamente claro. Seguro que todos tenemos uno o más atlas en casa y lo hemos usado en el colegio.

Pero ahora bien… ¿por qué a los atlas se les llama así, atlas? Todo parece indicar (incluido el DRAE, que aporta lo siguiente en su sección etimológica sobre la palabra atlas: “Del latín Atlas, y este del griego ῎Ατλας, nombre del gigante a quien se suponía que sostenía con sus hombros la bóveda celeste”) que es por el titán Atlas (no gigante, como afirma erróneamente el DRAE), que, resumiendo la versión del mito más conocida, fue castigado por Zeus tras la titanomaquia a sujetar sobre sus hombros la bóveda celeste. Visto esto, veamos ahora por qué exactamente se le puso ese nombre, atlas, a las colecciones de mapas.
Reflexiones sobre “agonizar”
Publicado el 12 de Febrero del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosEn castellano tenemos el verbo agonizar, heredado del griego a través del latín. Veamos lo que dice la RAE sobre él:
agonizar.
(Del b. lat. agonizare, y este del gr. ἀγωνίζεσθαι, combatir, luchar).1. intr. Dicho de un enfermo: Estar en la agonía.
2. intr. Dicho de una cosa: Extinguirse o terminarse.
3. intr. Sufrir angustiosamente.
4. intr. desus. Perecerse por algo, desearlo vivamente, luchar por conseguirlo.
5. tr. coloq. Molestar a alguien con instancias y prisas. Déjame estar, no me agonices.
6. tr. p. us. Auxiliar al moribundo o ayudarle a bien morir.
Vemos que la palabra se relaciona claramente con la muerte, más concretamente con los momentos antes de ésta, con cierto matiz de “morir con sufrimiento”. Sin embargo, en la sección etimológica del DRAE, vemos que originariamente, en griego, este verbo significaba nada más y nada menos que lucha, combate. De hecho, en castellano quedan residuos de este significado primario, como, por ejemplo, el adjetivo agónico, sobre el que la RAE escribe lo siguiente:
¿Por qué palabras como “poeta” y “problema” son masculinas?
Publicado el 5 de Febrero del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosEl castellano es una lengua que, por lo general, marca los géneros con -o para el masculino (niño) y con -a para el femenino (niña); por supuesto, también hay otra serie de desinencias que corresponden a un género u otro como, por ejemplo, -ción para el femenino (la variación, la canción…). En este aspecto es un idioma muy sencillo, al contrario que otros como el alemán, que no siguen ninguna regla fija.
Sin embargo, hay una serie de palabras que no siguen la regla “-o = masculino” y “-a = femenino”. Del primer caso tenemos, por ejemplo, mano, que es una palabra femenina (la mano). Del segundo tenemos una lista bastante grande de palabras. Son muchas terminadas en -ta (el poeta, el analista, el ciclista, el futbolista…) y en -ema (el problema, el poema, el fonema, el teorema, el tema…). La cuestión es: ¿por qué?
Sigue leyendo “¿Por qué palabras como “poeta” y “problema” son masculinas?”…
El origen de la palabra “maratón”
Publicado el 3 de Febrero del 2008 en la categoría de Etimología | Sin comentariosTodo el mundo sabe lo que es un maratón. Echemos un vistazo a lo que dice la RAE:
maratón.
(De Maratón, gr. Μαραθών, lugar a 42 km de Atenas, distancia que recorrió un soldado griego, en el año 490 a. C., para comunicar la victoria sobre los persas).
1. m. En atletismo, carrera de resistencia en la que se recorre una distancia de 42 km y 195 m. U. t. c. f.
2. m. Competición de resistencia. Un maratón de baile. U. t. c. f.
3. m. Actividad larga e intensa que se desarrolla en una sola sesión o con un ritmo muy rápido. Maratón de cine. Estaba muy cansado después del maratón de entrevistas. U. t. c. f.
Extendámonos un poco más:
Origen de la expresión * “por huevos”
Publicado el 3 de Febrero del 2008 en la categoría de Etimología | 1 comentarioSeguro que todos hemos escuchado o incluso utilizado expresiones tales como * “por huevos” o incluso la aparentemente sin sentido * “es huevos”. El origen de esta expresión nada tiene que ver con las aves, ni tampoco con los genitales masculinos.
En latín existía una expresión bastante común, opus + verbo sum (ser/estar), por ejemplo “opus est”, que venía a significar “es necesario” o “hay necesidad”.
Durante la Edad Media, mientras se formaba el castellano actual, la palabra opus latina evolucionó a uebos: la o inicial diptongó en ue, la p intervocálica se hizo sonora y se convirtió en b y la u se abrió en o.
Por tanto, la grafía correcta de esta expresión en origen arcaizante es uebos, como indica la RAE:
uebos.
(Del lat. ŏpus, necesidad).
1. m. ant. Necesidad, cosa necesaria. Uebos me es. Uebos nos es. Uebos de lidiar.
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