A todos nos gusta soltar de vez en cuando un latinajo, como se suele decir: alguna expresión latina que, aparentemente, nos hace “quedar de cultos”. Efectivamente, muchas de ellas, bien usadas y en moderación (cabe aquí citar a Horacio), pueden elevar la calidad del discurso. El problema es que, más a menudo de lo que resultaría óptimo, estas expresiones latinas se emplean mal, ya porque no encajan en el contexto (se emplean para referirse a algo que no es lo que realmente significan) ya porque se escriben o pronuncian mal. Aquí algunas de las más comunes:
in medias res
Significa que no se empieza la narración desde el principio, sino por la mitad (in medias res); el ejemplo más típico es el de la Odisea o la Eneida, aunque hay algunos más actuales, como El padrino o incluso la primera película de Star Wars.
A menudo se encuentra como in media res, in media re o cualquier otra variante incorrecta. Ambas palabras terminan en s, ya que, en este caso, la preposición in rige acusativo, que en plural está marcado con la s.
grosso modo
Suele emplearse con el significado correcto: “a grandes rasgos“, “en líneas generales”, “aproximadamente”, etc.
El error más común es ponerle la preposición a: a grosso modo es incorrecto, ya que este ablativo no requiere ninguna preposición. Otro error, menos frecuente, es el de escribir grosso con una sola s.
contra naturam
También suele utilizarse con el significado adecuado, que es el de indicar que algo va en contra de las leyes de la naturaleza, muy frecuentemente referido a temas morales y de costumbres (en este caso, yo consideraría que el empleo sigue siendo legítimo, solo que un poco extrapolado a otro tema).
El error suele ser el de escribir naturam sin m: contra es preposición de acusativo, que, en singular, está marcado por esa m.
motu proprio
Wikipedia tiene un excelente artículo sobre esto, así que no vamos a reinventar aquí la rueda: “utilizado como expresión para indicar que se hace algo espontáneamente, sin responder a petición previa“.
“Es frecuente que se utilice de forma incorrecta como motu propio o precedido de una preposición: de motu proprio o por motu proprio“. La segunda palabra debe tener dos erres por etimología, y no una sola por analogía a la forma actual de la palabra. Las preposiciones son incorrectas ya que la expresión es un ablativo absoluto, que en ningún caso puede llevar preposición.
el quid de la cuestión
No hagamos más que citar al DRAE sobre la palabra quid: “esencia, punto más importante o porqué de una cosa“.
Sobre esta expresión hay infinidad de variantes incorrectas, entre ellas “el kit de la cuestión“, “el key de la cuestión” (por creer que se trata de la palabra inglesa key con el significado de “clave”) y cualquier otra variante que se pueda venir a la mente sobre la escritura de quid como cuid, quiz, etc.
quid pro quo
Originalmente no tiene nada que ver con el significado que se le suele dar de “algo a cambio de algo“. Cita de Wikipedia: “originalmente se refería al error de confundir dos términos similares. [...] Se usaba figurativamente para indicar un error conceptual, o la confusión de una persona por otra semejante”. Aunque etimológicamente sería más correcto emplear la expresión do ut des, la RAE admite hoy en día el uso mayoritario de quid pro quo: “cosa que sustituye a algo equivalente o que se recibe como compensación por ello“.
Hay que evitar escribir incorrectamente cualquiera de las palabras, ya que, para las personas sin dominio del latín, pueden ser fuente de multitud de combinaciones incorrectas: quid pro quod, quid por quo, etc.
dixi o dixit
1.ª y 3.ª persona del singular del pretérito perfecto del verbo dico (“decir”), respectivamente: “dije”/”he dicho” o “dijo”/”ha dicho”. Dixi suele emplearse con el significado de “he dicho todo lo que tenía que decir y por lo tanto el argumento está establecido“. Por analogía se emplea también dixit y un nombre de persona, aunque el sentido suele ser más bien neutro: Pepe dixit vendría a significar “es lo que ha dicho Pepe”.
No deben confundirse las personas. Si se quiere hablar en primera persona, hay que emplear dixi; para la tercera, dixit. Es incorrecto, por tanto, decir dixit con el sentido de que es uno mismo el que ha hablado. Tampoco deben confundirse los números del verbo, principalmente cuando se emplea en tercera persona: si se quiere decir que “Pepe y Juan han hablado” debería decirse en español, y nunca Pepe y Juan dixit, ya que el verbo correctamente conjugado en 3.ª persona del plural sería dixerunt.
“Reflexiones sobre algunas expresiones latinas“, de delcastellano.com







Twitter

Muy interesante la entrada, aunque seguro que hay muchísimas más.
Seguro que sí. Vale hacer propuestas en los comentarios
Gracias… se echaban en falta actualizaciones
Sí que es verdad… A ver si ahora que llegan las vacaciones le metemos un nuevo repaso
Otra más: veni, vidi, vici, “llegué, vi, vencí”. El tercer verbo es vici, sin n, que sería característica del tema de presente, por lo que no tiene cabida en un tiempo del tema de perfecto.
Por cierto que he encontrado este artículo, muy interesante: http://www.sarasuati.com/iacta-alea-est-y-otras-frases-de-cesar/
La entrada, pues muy agradable de leer y conocer la etimología de aquellas frases que en ocasiones utilizamos sin saber ni de donde vienen ni que significan.
Oído por estas orejitas que se han de comer la tierra (mejor, el fuego si mis deudos siguen mis deseos):
Condición “sine quanum” por SINE QUA NON; “strictu sensu”,y pronunciando “estrictu”, por STRICTO SENSU.