Estas palabras designan los puntos cardinales: Occidente es el Oeste; Oriente, el Este; Septentrión, el Norte; Meridión, el Sur. Estas palabras de origen latino han acabado siendo sustituidas, en la mayoría de las ocasiones, por las palabras de origen germánico Oeste (West), Este (East), Norte (North) y Sur (Suth, actualmente South), aunque aún se siguen usando con más o menos frecuencia Occidente y Oriente con los siguientes significados, tal y como indica el DRAE:

occidente.
(Del lat. occĭdens, -entis, part. act. de occidĕre, caer).
1. m. Oeste (‖ punto cardinal).
ORTOGR. Escr. con may. inicial.
2. m. oeste (‖ región situada en la parte oeste).
3. m. oeste (‖ lugar situado al oeste de otro).
4. m. Conjunto formado por los Estados Unidos y diversos países que comparten básicamente un mismo sistema social, económico y cultural.
ORTOGR. Escr. con may. inicial.

oriente.
(Del lat. orĭens, -entis, part. act. de orīri, aparecer, nacer).
1. m. Este (‖ punto cardinal).
2. m. Asia y las regiones inmediatas a ella de Europa y África.
¶ ORTOGR. Escr. con may. inicial.
3. m. Brillo especial de las perlas, que les da valor.
4. m. Astr. Horóscopo o casa primera del tema celeste.

De estas cuatro palabras, quizás las etimologías más interesante sean las de Occidente y Oriente, relacionadas entre sí.

El filósofo romano Cicerón acuñó la expresión occidente sole, que, de forma más o menos literal, significaría “el Sol cayente”, “el Sol poniente” o incluso “el Sol muriente”. Esta expresión la usó Cicerón para referirse al Oeste, que era la parte en la que el Sol se pone, es decir, donde el sol desaparece. Con el paso del tiempo, la expresión acabó lexicalizándose y la palabra sole acabó desapareciendo, ya que con occidente bastaba para entender la expresión completa.

Similar explicación tenemos para Occidente. En este caso, se refiere al lugar por el que el Sol aparece o nace, es decir, el Este. Recordemos, por ejemplo, la expresión “el país del Sol naciente” para referirnos a Japón, situada al Este en los mapas eurocéntricos.

En cuanto a Septentrión, la Wikipedia española lo aclara suficientemente:

Septentrión deriva etimológicamente del latín septentrĭo, -ōnis, (septem, siete y trio, -ōnis, buey).

Los romanos llamaban Septentrium (“siete bueyes”) a las siete estrellas que conforman la constelación popularmente conocida como El Carro, que es, supuestamente, la cola y las piernas de la Osa Mayor. Lo denominaban así por una creencia antigua que les hacía pensar que siete bueyes tiraban permanentemente de la esfera celeste, haciéndola girar sobre el eje que pasa por la estrella polar. La palabra no ha variado durante este tiempo, y derivó a “septentrional” y “septentrión” con el significado de “norteño” o “procedente del Norte”.

Para Meridión, es esto lo que dice:

La palabra meridional, que proviene del latín meridies (medio día), viene a indicar el origen astronómico y punto de referencia utilizado durante el día para localizar el Sur, ya que coincide con el mediodía (en el hemisferio norte), instante en el que el Sol se encuentra en su punto más alto sobre el horizonte y las sombras de los objetos perpendiculares apuntan en el eje Norte-Sur.

Etimología de “Occidente”, “Oriente”, “Septentrión” y “Meridión”“, de delcastellano.com

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