Etimología de la palabra “idiota”
Idiota es una palabra que hoy en día se usa más que nada como un insulto, según el DRAE para referirnos a alguien “Engreído sin fundamento para ello”. Sin embargo, muy poco tiene que ver esto con el origen etimológico de la palabra, que llegó al español a través del latín idiota, idiotae, desde el original griego ἰδιώτης (*idiótes). Sobre por qué esta palabra, aun terminando en -a, se usa para el masculino (y obviamente para el femenino), ver este artículo.
En este adjetivo encontramos la raíz ἴδιος (*ídios), que en griego era lo privado, lo particular, lo personal. Con esta misma raíz tenemos otros sustantivos como idiosincrasia (DRAE: “Rasgos, temperamento, carácter, etc., distintivos y propios de un individuo o de una colectividad”) e incluso idioma (DRAE: “Del lat. idiōma, y este del gr. ἰδίωμα, propiedad privada. Lengua de un pueblo o nación, o común a varios”).
Por tanto, en principio, el idiota era simplemente aquél que se preocupaba sólo en sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin prestar atención a los asuntos públicos y/o políticos. Pronto esta palabra se convirtió en un insulto, ya que en la Antigüedad grecorromana la vida pública era de gran importancia para los hombres libres. Ser un idiota (como persona preocupada sólo de lo suyo) se convirtió en ser un idiota con la acepción actual, ya que en la democracia era considerado deshonroso no participar de ella.
De hecho, en la corriente estoica se veía como obligación del hombre sabio el ser un hombre público y político, por lo que despreciaban duramente a los epicúreos, para quienes la vida política no era más que una fuente de problemas, sufrimiento y, por tanto, infelicidad.
“Etimología de la palabra “idiota”“, de delcastellano.com
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13 de Noviembre del 2008 a las 3:30 pm
[...] un poco por la red, entre los miles de idiotas -del griego idios, aquél que se preocupaba sólo en sí mismo, de sus intereses privados y particulares, sin [...]
1 de Diciembre del 2008 a las 5:20 pm
Es notable como vemos que somos unos idiotas los que criticamos al funcionario público pero no estamos dispuestos a participar de la vida pública y reeplazar a quien criticamos. Asi vamos a seguir siempre igual, COMO UNOS IDIOTAS.
11 de Diciembre del 2008 a las 7:41 pm
La persona que comenta anteriormente olvida que el funcionario público cuando obtiene un cargo no lo soltará jamás por mucho que nos ofrezcamos a reemplazarlo. Así que permíteme que no me considere idiota por criticar aquello que considero que no se hace bién sea por parte de un funcionario o de un profesional del sector privado. Saludos.
18 de Diciembre del 2008 a las 4:10 am
A razon de lo que comenta “chica sex shop”, el espiritu de lo escrito anteriormente por mi tiene que ver con un LLAMAMIENTO a la gente a que tome consiencia de que no vamos a cambiar a menos que NOSOTROS cambiemos las cosas. La posicion facilista de criticar sin hacer nada lleva justamente a que no ocurra NADA nuevo. Debemos participar mas de la vida publica y ser capaces de tomar partido en el asunto. Sino seguiremos gobernados por incapaces.
8 de Enero del 2009 a las 6:22 pm
muy interesante..siempre me ha gustado conocer el verdadero origen de las palabras..es curioso ver como se deforman y en realidad casi ninguna tenia el sentido que hoy le damos…por ejemplo carajo es el palo mas alto de un barco..y asi hay montones de palabras..por ejemplo la palabra patetico..segun la rae : Que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía…y se usa mas bien como un insulto decir que alguien es patetico..
4 de Febrero del 2009 a las 2:42 pm
Esto sucede porque las palabras no son inertes, y van resignificándose a través del tiempo… Son parte del tejido social, de sus costumbres y de lo que se haga de ellas.. No nos asombremos.. Celebremos eso!