Todos sabemos lo que es un atlas. Citando al DRAE, un atlas es una “colección de mapas geográficos, históricos, etc., en un volumen”. Hasta aquí todo está absolutamente claro. Seguro que todos tenemos uno o más atlas en casa y lo hemos usado en el colegio.

Pero ahora bien… ¿por qué a los atlas se les llama así, “atlas”? Todo parece indicar (incluido el DRAE, que aporta lo siguiente en su sección etimológica sobre la palabra atlas: “Del latín Atlas, y este del griego ῎Ατλας, nombre del gigante a quien se suponía que sostenía con sus hombros la bóveda celeste”) que es por el titán Atlas (no gigante, como afirma erróneamente el DRAE), que, resumiendo la versión del mito más conocida, fue castigado por Zeus tras la titanomaquia a sujetar sobre sus hombros la bóveda celeste. Visto esto, veamos ahora por qué exactamente se le puso ese nombre, atlas, a las colecciones de mapas.
En las obras de arte, Atlas es normalmente representado cumpliendo su castigo, es decir, cargando la bóveda celeste sobre sus hombros. La primera obra de este tipo es el Atlas Farnesio (actualmente en el Museo Archeologico Nazionale Napoli, en Nápoles, Italia), una escultura del siglo II.
Esta misma escultura fue ampliamente dibujada en la portada de los atlas publicados por los holandeses a partir del siglo XVII, aunque esta misma ilustración ya fue utilizada en una colección de mapas (Tavole Moderne Di Geografia De La Maggior Parte del Mondo Di Diversi Autori) llevada a cabo por Antonio Lafreri durante el siglo XVI.
De aquí que, posteriormente, por una especie de sinécdoque o antonomasia, a las colecciones de mapas se las conociera como atlas, por la imagen que solían llevar en su portada.








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Escrito por Javier
Categorías: Etimología